España reduce un 7,2 % el consumo de antibióticos en salud humana y un 32,4 % las ventas de antibióticos veterinarios

El consumo total de antibióticos en el ámbito de la salud humana en España registró una bajada del 7,2 % (2 DHD o Dosis Diarias Definidas por cada 1.000 habitantes y día) entre 2015 y 2018, mientras que las ventas de antibióticos veterinarios se redujeron un 32,4 % entre 2014 y 2017. Así lo revela el análisis de los últimos datos recogidos en el marco del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social (MSCBS). Estas cifras confirman la tendencia decreciente registrada en ambas tasas en los últimos años.

Reducción del 71% en uso de antibióticios en avicultura de carne en 4 años…

… si bien se partía de uno de los mayores consumos de la UE.

En sanidad animal, la reducción del 32,4 % registrada en las ventas de antibióticos veterinarios se ha calculado a través de los datos aportados por los laboratorios farmacéuticos. A esta bajada ha contribuido de manera directa el trabajo de las empresas adheridas a los Programas REDUCE, creados en el marco del PRAN en porcino, avicultura de carne, cunicultura, bovino de carne, bovino lechero, ovino y caprino.

Esta iniciativa ya ha logrado una reducción del consumo de colistina del 97,18 % en porcino (2015-2018) y una reducción del consumo total de antibióticos del 71 % en avicultura de carne (2015-2018).

España sigue estando entre los países con mayor consumo de antibióticos en la Unión Europea en medicina veterinaria

La evolución del consumo en el marco del PRAN

La media española de consumo de antibióticos en salud humana ha pasado de las 28 DHD registradas en 2015 a las 26,1 DHD contabilizadas en 2018. En el caso de las ventas de antibióticos veterinarios, con la reducción del 32,4 % España pasa de los 418,8 mg/PCU (miligramos de principio activo por Unidad de Corrección de Población) contabilizados en 2014 a los 283,1 mg/PCU de 2017. En cualquier caso y a la espera de que la base de datos ESAC-Net y el proyecto ESVAC actualicen sus cifras, España sigue estando entre los países con mayor consumo de antibióticos en la Unión Europea, tanto en medicina humana como veterinaria.

España reduce un 32,4% las ventas de antibióticos veterinarios

La reducción del consumo registrada en los últimos años coincide con el desarrollo del primer PRAN (2014-2018), recientemente ampliado con una segunda etapa (2019-2021). Todas las comunidades autónomas, 8 ministerios y más de 300 expertos trabajan juntos en esta estrategia One Health que coordina la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), agencia estatal adscrita al MSCBS, junto con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Desde 2014 el PRAN trabaja con el objetivo de frenar el desarrollo y la diseminación de la resistencia bacteriana y, con esa meta, enfoca sus medidas en la reducción del consumo de antibióticos. En este contexto, este plan nacional desarrolla y apoya iniciativas centradas en reducir la necesidad de uso de los antibióticos través de la prevención de las infecciones, además de acciones encaminadas a mejorar el uso de los antibióticos en diferentes ámbitos.

Entre las iniciativas enfocadas en la prevención destaca la difusión de programas para la higiene de manos y las buenas prácticas ganaderas, así como el desarrollo de actividades para la formación de los profesionales sanitarios y la concienciación de la población. En la categoría de acciones centradas en mejorar el uso de los antibióticos destaca la implantación generalizada de los Programas de Optimización de Uso de Antibióticos (PROA) en hospitales, Atención Primaria y centros de larga estancia y el desarrollo de los Programa REDUCE en diferentes sectores ganaderos.

Para difundir todos estos proyectos, informar sobre sus avances y mejorar la concienciación sobre el problema de la resistencia se lanzó esta web, en la que pueden consultarse en tiempo real todas las cifras de consumo de antibióticos en salud humana a través de la aplicación ‘Mapas de consumo’. Se trata de la primera herramienta online en su género que permite búsquedas por ámbito, año, tipo de antibiótico y comunidad autónoma.

Fuente: www.avicultura.com

 

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Los productores de pollo españoles han reducido un 70 % el uso de antibióticos en los animales en los últimos cuatro años.

Así lo ha asegurado la coordinadora del Plan Estratégico para la reducción de la Resistencia Antimicrobiana de la Agencia Española del Medicamento 2014-2018, Cristina Muñoz, durante su exposición de los resultados del mismo en la Asamblea Anual de la Federación Avícola Catalana, quién felicitó a todo el sector de la carne de pollo y dijo que , aun quedando todavía mucho por hacer, la reducción conseguida por todo el sector del pollo español en el período 2014-2018  constituye un hito histórico.

Por su parte, Cristina Muñoz ha resaltado los esfuerzos que el sector ganadero, en general, y el avícola, en particular, está haciendo para promover y aplicar un uso responsable de antibióticos en todas las etapas de la producción.

Muñoz ha aclarado que el sector avícola es el que tiene menos incidencia la administración de antibióticos porque «los planes de vacunación, las mejoras genéticas y ambientales, y la implementación de medidas de bioseguridad han contribuido a que los animales sean más resistentes a las enfermedades». En el marco del Plan Nacional ante la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), el sector avícola de carne, a través de la interprofesional estatal, Propollo, firmó el año pasado un Acuerdo Voluntario para el Uso Razonable de antibióticos en Pollo con el objetivo de reducir en 2 años el 45% del consumo de antibióticos.

Muñoz ha subrayado que el objetivo «se ha cumplido con creces», ya que en los cuatro últimos años (desde 2014 hasta 2018) que abarca el acuerdo, su uso se ha reducido un 70%, lo que ha considerado como «un verdadero hito dentro del sector ganadero nacional».

Tras la presentación de la coordinadora del Plan Estratégico para la reducción de la Resistencia Antimicrobiana de la Agencia Española del Medicamento intervino la consellera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat, Teresa Jordà, ha reconocido que «hay una desafección entre el mundo rural y el mundo urbano» y que «hay que trabajar juntos para reducir el espacio que los separa para poner en valor unos productos como las aves y los huevos de proximidad».

En este sentido, ha felicitado a la federación por «su profesionalidad, especialmente en la gestión sanitaria y normativa, la apuesta por la trazabilidad y la proactividad en materias como la bioseguridad, el bienestar animal, el uso responsable de antibióticos o la gestión de las deyecciones».

El presidente de la Federació Avicola Catalana, Joan Anton Rafecas, ha remarcado la necesidad de sumar esfuerzos con la administración para afrontar los retos del sector que plantean los cambios de hábitos de los consumidores y de las tendencias en la distribución «y revalorizar conjuntamente la imagen del sector avícola» y sus productos que, ha dicho, tienen «unos valores nutricionales indiscutibles».

Cataluña es la primera comunidad autónoma productora de carne de ave y el año pasado produjo 390.000 toneladas, un 7% más que en 2017, de los cuales el 79% corresponde a pollos y 17% a pavo, y también produce el 90% de codornices de toda España.

Con relación al conjunto de la producción cárnica en Cataluña, las aves se hallan en segundo lugar con un 16%, detrás del porcino (77%) y por delante del vacuno (6%).

En cuanto al consumo, los catalanes comen 15 kilos de carne fresca de aves: pollo (13 kg.), pavo (2 kg.) y otras aves (0,37 kg.) por persona y año.

Del total de carne fresca consumida en los hogares catalanes, el 43% es de aves, 3 puntos por encima de la media estatal, y en primer lugar ante el porcino (32%) y el vacuno (16%).

El futuro uso de antibióticos en Estados Unidos

De Wattagnet.com por Austin Alonzo

¿Se está acabando la era de los antibióticos en la industria avícola?

El cambio de preferencias de los consumidores y el aumento de la presión regulatoria están alejando a la industria avícola del uso de antibióticos, importantes o no, en la producción. Parece que el mundo está tendiendo más hacia un paisaje libre de antibióticos (ABF, por sus siglas en inglés) o ningún antibiótico (NAE), como nunca antes.

Tendencias en el uso de antibióticos.

En los últimos meses hemos conocido dos noticias importantes que subrayan este cambio.
Primero, Sanderson Farms Inc., un acérrimo defensor del uso de antibióticos para proteger la salud animal en la producción avícola, anunció que dejará de usar antibióticos considerados médicamente importantes para los seres humanos, gentamicina y virginiamicina, para la prevención de enfermedades en sus operaciones avícolas vivas en marzo de 2019.
Esa decisión se tomó como resultado de un informe del comité asesor científico encargado por el tercer integrador más grande de los EE. UU. Llegó a la conclusión de que eliminar esos antibióticos de la producción en vivo «podría representar un compromiso responsable para preservar mejor la eficacia de los antibióticos importantes para la salud humana, al tiempo que evita los impactos adversos de un sistema (NA sin antibióticos) / NAE en la salud y el bienestar de los pollos».
En segundo lugar, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) publicó un informe que muestra que las ventas de antimicrobianos en los EE. UU. Cayeron un 33 por ciento de 2016 a 2017. El mismo reporte reveló que las ventas de antibióticos para la producción de pollos disminuyeron un 47 por ciento durante el mismo período.

Presión reguladora

El año 2017 fue el primero en cumplir con la Directiva de Alimentos Veterinarios (VFD, por sus siglas en inglés) de la FDA, que prohibió el uso de niveles de antibióticos para la promoción del crecimiento.

Desde un punto de vista regulatorio, la preocupación reside en el temor de que el uso de antibióticos en la agricultura animal disminuya la eficacia de los mismos medicamentos en la medicina humana y contribuya al desarrollo de las llamadas «superbacterias». El jurado está deliberando sobre si la reducción en el uso de antibióticos realmente está haciendo una diferencia en la resistencia antimicrobiana.

El cliente siempre tiene la razón

Más allá de las regulaciones y la ciencia, el factor más importante en el futuro del uso de antibióticos en la industria avícola es cómo se están comportando los consumidores.
Las ventas de pollos convencionales siguen liderando NAE y ABF por un amplio margen. WATT Global Media e IRI en la encuesta de consumo de pollo de los EE. UU. 2018 mostraron que las ventas de pollos convencionales entre septiembre de 2017 y septiembre de 2018 totalizaron 6.42 miles de millones de dolares, mientras que las ventas de NAE / ABF totalizaron 3.540 millones de dolares.
Sin embargo, las ventas convencionales cayeron un 16,4 por ciento respecto al mismo período del año anterior y un 21,9 por ciento respecto de los tres años anteriores. Las ventas de NAE / ABF, por otro lado, crecieron un 67.5 por ciento respecto al año anterior y un 195.9 por ciento respecto a los tres años anteriores.
Considerese cómo los productos también se venden a los consumidores. Dos de las cadenas de restaurantes de servicio rápido más grandes del mundo, Subway y McDonald’s, están actualmente haciendo la transición para servir el pollo criado con antibióticos. Lo están haciendo porque los consumidores perciben el producto ABF / NAE como mejor que el convencional.

La comida para llevar

Los vientos de cambio están soplando. Dudo mucho que alguna vez haya una eliminación completa de los antibióticos de la producción de pollos o la agricultura animal. Cuando los animales están enfermos, deben ser tratados y deben usarse antibióticos para prevenir el sufrimiento y la mortalidad innecesarios.Sin embargo, me parece cada vez más obvio que el uso de antibióticos disminuirá en el futuro a medida que los integradores, compradores de pollos y, en última instancia, el consumidor priorice el producto ABF y NAE.

 

Mashima Real Decreto 191/2018

 

El Real Decreto 191/2018 establece la obligatoriedad para los veterinarios de comunicar con periodicidad al menos mensual los datos de prescripción de antibióticos, en forma de piensos medicamentosos u otras formas farmacéuticas, en animales productores de alimentos. Así, el incumplimiento reiterado de las obligaciones establecidas se considera una infracción grave, según la ley 8/2003 de Sanidad Animal, y conllevará las sanciones tipificadas para este tipo de infracciones y que incluyen una multa de entre 3001 y 60.000 euros, sin perjuicio de las responsabilidades civiles, penales o de otro orden que se puedan concurrir.

Para recoger la información se creó Prevest, el sistema informático central de control de prescripciones veterinarias de antibióticos. Este sistema recopila los datos relativos a la prescripción de antibióticos en sanidad animal en España, incluyendo parte de la información que compone la receta veterinaria como nombre y apellidos del prescriptor, DNI y número de colegiado. El medicamento objeto de prescripción debe ser comunicado obligatoriamente con el nombre comercial y la forma farmacéutica. El resto de datos varía en función de si se trata de una pre mezcla medicamentosa u otra forma farmacéutica. También son datos obligatorios, en todos los casos, la fecha de prescripción y la especie animal a la que se prescribe, así como el código de identificación de la explotación REGA a la que se prescribe.

Además, hay que añadir que el Real Decreto establece que serán las Administraciones de las Comunidades Autónomas quienes controlen el cumplimiento de la Norma: «Las autoridades competentes de las comunidades autónomas llevarán a cabo los controles necesarios, administrativos y sobre el terreno, para garantizar el cumplimiento de lo dispuesto en este real decreto».

Finalmente, cabe destacar que aunque el ámbito del Real Decreto 191/2018 se ha establecido inicialmente para animales productores, o susceptibles de serlo, de alimentos, el Reglamento Europeo de medicamentos veterinarios establece un plazo de 8 años desde su publicación para que los estados miembros recojan estos datos en el resto de animales en cautividad.

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Real Decreto 191 2018